Cuando cambias tus registros DNS o actualizas los nameservers de tus dominios, tienes que esperar un tiempo hasta que los cambios se reflejen por completo en internet.
Esto ocurre porque los registros DNS se guardan en caché en lo que se conoce como DNS resolver (resolutor DNS). La función de un resolutor es acelerar la navegación y reducir el tráfico total, disminuyendo el número de consultas DNS que se hacen para traducir nombres de dominio en direcciones IP. El tiempo que tarda en caducar la caché de un resolutor y en hacerse una consulta nueva se denomina propagación del DNS.
El tiempo máximo que un resolutor guarda una consulta en caché se conoce como el valor TTL (Time to Live, tiempo de vida) del registro. Hay dos casos clave que debes recordar con la propagación y los valores TTL:
1. Cambios en los registros DNS
Si no cambias los nameservers de tus dominios, sino que solo actualizas registros en los nameservers actuales, la propagación debería ser relativamente rápida. El TTL de los registros lo controla el operador del nameserver, y es muy raro que un proveedor ofrezca TTL de más de 4 horas. El TTL que dan nuestros nameservers es de 3600 segundos (1 hora), así que si cambias tus registros en nuestros nameservers, la propagación no tardará mucho.
2. Cambios en los nameservers de tus dominios
Los cambios de nameservers son los que más tardan en propagarse y pueden demorar hasta 48 horas en todo el mundo. Esto se debe a que los registros de los nameservers se obtienen de los nameservers raíz, que normalmente dan un TTL grande de 2 días (172800 segundos), o más, y hace que los resolutores DNS guarden esas consultas en caché durante mucho tiempo.
¿Se puede acelerar?
Primero, ten en cuenta que es muy raro que los resolutores que usas hayan guardado en caché justo el registro que pides, así que en muy pocos casos tendrás que esperar todo el tiempo indicado por el TTL.
Los resolutores DNS que probablemente te afectan son los de tu proveedor de internet (ISP). Aunque es raro, algunos ISP ignoran los ajustes de TTL y solo actualizan su caché cada uno o dos días. Es posible que, al reiniciar tu router, al reconectarte obtengas otros resolutores DNS que aún no han guardado tus registros en caché. Si sueles esperar la propagación del DNS y crees que tu ISP no respeta los TTL de los nameservers, puedes plantearte cambiar al DNS público de Google, un servicio gratuito y global de resolución DNS que puedes usar como alternativa al de tu proveedor actual.
¿Y el WHOIS?
Consultar el registro WHOIS de tu dominio es una buena forma de confirmar que el cambio de nameservers se ha completado en el registro. Sin embargo, los registros WHOIS no están directamente relacionados con la propagación del DNS. Como máximo, un cambio en el WHOIS confirma que los nameservers raíz ya deberían responder con tus nuevos nameservers. El valor TTL sigue vigente y los resolutores DNS de todo el mundo solo preguntarán a los nameservers raíz por novedades cuando caduque el TTL original.